martes, 19 de octubre de 2010

Aniversario del Colegio Corazón de Jesús en la iglesia de santa clara

CARTA DE UN ALUMNO

Querido profe:

No soy un caso perdido, botarme del salón sólo será para aprender de ti, a resolver mis problemas huyendo y con violencia; yo no pedí nacer en el hogar que tengo lleno de problemas, ni tampoco pedí venir a estudiar aquí, donde no me entienden y resuelven los problemas de la manera más rápida y radical.

Todos me dicen que quieren que sea inteligente, bueno, ordenado, responsable, respetuoso; pero, que puedo aprender si no me enseñan. No se si estoy haciendo lo correcto; pero, cuando yo hago algo bueno así sea pequeño, ¡Nadie me da aliento o me dicen que estoy mejorando!; Sólo miran mis defectos y me castigan, pero… de repente así sea la vida; sólo hay que criticar lo malo.

A veces me castigan por llegar tarde, cuando me duermo en clase o cuando no hago la tarea; y no saben que en mi casa yo tengo que limpiar, cuidar a mis hermanitos, cocinar, porque mis padres trabajan, y no están en mi casa.

¡Yo quiero estudiar!, pero no me den demasiada tarea; ¡De que me sirve si no entendí la clase! a veces todos los profes toman exámenes al mismo tiempo, yo no puedo estudiar para seis exámenes en un día. Pónganse de acuerdo.

Profe, ponme mala nota, pero, no me ignores; por favor escúchame tan sólo una vez, sólo quiero y necesito un poco de afecto para tener confianza en ti y creer que de verdad eres mi profe.

Si te saludo en el salón, respóndeme; si te pido que me expliques un tema, no me hables tan difícil; pero lo que más necesito es que me digas: ¿Qué me está sucediendo?, ¿Porqué estoy cambiando?, ¿Qué hago frente a tantos problemas?, ¿Cómo los puedo resolver?

¡Gracias por escucharme profe!

¡Eres lo máximo, y bien chévere!